Va sin cuerpo y no la ven los coches
cruzar al otro lado es todo un riesgo
cuando no tienes piel que te envuelva
están de huelga las manos y el deseo
tan arriba que no hay quien acceda…
Vivir es para ella la única premisa
mientras el resto se desvive por vivirla
ignorando todo lo que se esconde
tras su paso etéreamente enamorado
una más que efímera y candente huella
que apenas se dibuja ya es pasado
porque no tiene piel el presente
y del futuro nada le contaron…
Cruzar es preciso para llegar al otro lado
allí donde parece que la esperan
como los operarios del muelle de Marsella
diligentes sueños para descargar la espera
esa que tanto pesa cuando sin piel
solo por el peso no se vuela y ella sabe
que para ello debe mudarse de acera
así muera en el intento en un estúpido atropello
con la certeza de que en esta esquina
ya no queda nada, restos de la piel que se dejara
en alguna que otra empresa que la atareara
y en ella sentirse sujeta o algo más humana…
Cómo de alto habría de gritar entonces
para detener todo ese enloquecido tráfico
o dónde irá a buscar un semáforo
siendo un ser tan precario que sin piel
anda ahora por el sitio equivocado…
Carmen Soriano
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