miércoles, 17 de noviembre de 2010

Celeste



Celeste es de cristal y lluvia,
es de color y de agua,
es carne y fuego,
es luz y es savia.
Vive escondida entre sauces
que le lloran a su alma.
Bebe sueños del viento del norte
y come pan de tierra agotada,
se viste de luz de Venus
y se baña en saliva versada.
Celeste está siempre sola
y siempre está acompañada
que los marrones la siguen con saña
y la odian con vehemencia pero,
por ventura de envidia o miedo,
necesitan controlarla.
Celeste no habla nunca con nadie
pues su idioma no comprenden
los que la incoherencia tienen de lengua
y la envida por sistema y casa.
A veces se asoma asustada
desde la rama más alta
pero nunca sale por miedo
a de marrón ser manchada.

Celeste se queda en su sauce
y en sus ramas se mece y respira,
con su raiz copula y da vida
a las bellas melodías...
que llevarán el ruiseñor y el jilguero,
desde el valle a la montaña
dándole color al cielo...
un color verdadero.

¡Y el cielo y la tierra llaman al sauce...
a lo más alto y hasta el suelo!

CARMEN SORIANO
Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario